Como es de sobra sabido, la cantidad de información que se genera día a día es inmensa, y mucho más si la comparamos con la generada tan solo 10 años atrás. Las labores que el documentalista desarrollaba hace una década se centraban fundamentalmente en la búsqueda y almacenamiento de información. Sin embargo, con la explosión informativa el documentalista tiene que ir más allá. Ahora también ha de realizar una difusión selectiva de los datos. Así, tendrá que clasificar y recuperar la información de interés para cada grupo de usuarios, ya que lo que necesitan realmente es un filtro que les proporcione sólo los contenidos de su interés.

Para estas labores es interesante contar procesos de gestión del conocimiento. Sin embargo, a día de hoy, todavía son pocas las organizaciones que cuentan con estos sistemas, y en el caso de tenerlos, fallan a la hora de gestionarlos y de obtener todos los resultados que se podrían esperar.

Independientemente del sistema utilizado, el documentalista se ha convertido en una pieza clave, ya que es el encargado de gestionar todo el flujo de información generado por las empresas y de mantener al día a los empleados: la innovación, la gestión del conocimiento y la difusión del mismo forman parte de su día a día y se convierten en un elemento de suma relevancia para las organizaciones.

 

 El filtrado de la información del Gatekeeper

Los “antiguamente” llamados documentalistas están adquiriendo nuevos nombres. Gatekeeper y Content Curator son dos de esos términos que se están utilizando con mucha asiduidad en el campo del periodismo y las tecnologías de la información. Aunque no son sinónimos en su totalidad, las semejanzas que los acercan son bastantes, y en muchos casos pueden hacer que los consideremos iguales, no sin falta de razón.

Como vemos en su definición, los paralelismos son evidentes:

 Aunque ambas figuras tienen tareas similares, el sistema de filtrado de la información difiere entre ellos.  Como se indica en el artículo de Juan López, el Gatekeeper selecciona los hechos que se convertirán en noticia en función de su noticiabilidad. Es decir, el gatekeeper tendrá que seleccionar la información que considere de mayor relevancia estableciendo jerarquías según el posible interés que suscite la noticia, adecuándola al medio en el que se va a difundir.

Mauro Wolf, en su libro “Los efectos sociales de los media” estableció ya en 1996 una serie de criterios en los que los “gatekeeper” se pueden basar a la hora de establecer sus jerarquías de selección.

1. Según el contenido de las noticias

Proximidad. El gatekeeper debe tener claro que a mayor cercanía (espacial, afectiva o temática) mayor será el interés del usuario por la noticia.

–  Relevancia. Entendiendo esto como la importancia de los protagonistas de la noticia en el campo en el que se ubican

Impacto en el ámbito del usuario. La información publicada generará un mayor interés cuanto mayor sea el efecto sobre la zona de localización del usuario, ya sea a nivel geográfico o a nivel virtual, si nos estamos refiriendo a internet, redes sociales… Recordemos que en este caso la zona geográfica no está limitada por el espacio, sino que engloba a toda el mundo

Número de personas implicadas. A mayor número, mayor será la relevancia de la noticia, independientemente del lugar donde hayan acaecido los hechos.

Consecuencias.  Cuanto más impacto haya generado el hecho, mayor será el interés del usuario por el mismo.

2. Según la disponibilidad del material.

En este sentido, es importante que el periodista, documentalista, gatekeeper o content curator tenga los recursos necesarias para sustentar y presentar la noticia.

3. Según el público

Basándonos en lo que conocemos de nuestro público, debemos entregarle las noticias que puedan ser de su interés. Aunque es un criterio hasta cierto punto subjetivo, nos podemos apoyar en el interés suscitado por noticias anteriores para hacernos una idea de qué camino tomar.

4. Según el medio y la competencia

–  Actualidad.  Es un criterio fundamental a la hora de seleccionar una noticia u otra. La información adecuada en el momento adecuado es la base para que nuestros usuarios se decanten por esa noticia y no por otra, más antigua, que probablemente ya conozcan o no les interese por carecer de novedad. Quizá se interesante indicar que en periodismo primará casi siempre la información de última hora, mientras que para un documentalista, un content curator, la actualidad prolongada es una fuente de información de sumo interés

Competencia. Hay que tener claro cuál es la línea editorial del medio en cuestión, para poder seleccionar la información que le interesará tanto a la compañía como a nuestros usuarios, fieles seguidores de ese medio. A la vez, debemos destacar frente al resto de competidores  y publicar información exclusiva y de investigación que suscite el interés. Información nueva y de primera mano que no podrán encontrar en otro medio.